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El Evaristo Valle, en ambiente zen

Un recital de música antigua en el museo de Somió acercará el sonido de "shakuhachi", la flauta japonesa
17-08-2017 00:22
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Dos visitantes observan una de las fotografías de Michael Kenna en el Evaristo Valle.

Dos visitantes observan una de las fotografías de Michael Kenna en el Evaristo Valle.

Gijón le va a hacer un hueco al sonido japonés gracias a las "shakuhachi". Esta palabra es la que se utiliza para designar el instrumetno que, por contraposición a la flauta travesera, se sujeta como una flauta dulce y se usa para interpretar piezas "honkyoku", partituras compuestas de forma anónima y transmitidas por los monjes budistas zen en Japón, de manera oral entre la población de la isla.

A ese sonido podrán acercarse los interesados el próximo sábado en Gijón. Cualquiera que quiera sentirse partícipe de esta singular cultura y conocer un poco más de cerca su música podrá hacerlo en los conciertos de verano convocados por el Museo Evaristo Valle. A partir de las ocho y media de la tarde el músico Rodrigo Rodríguez ofrecerá un concierto basado en dicho instrumento, nacido para ser el que diera forma a la música de la corte Gagaku.

Rodrigo Rodríguez tiene en su haber una extensa trayectoria como músico y productor además de pertenecer a un linaje de flautistas -o shakuhachi- fundado por Kohachiro Miyata, uno de los líderes más notables dentro de la música tradicional del país del sol naciente.

La muestra de música de Rodrigo Rodríguez, el cual, además de haber estado varios años empapándose de la cultura japonesa -donde es reconocido-, también ha ofrecido conciertos en América, en lugares como el "Gantner Concert Hall", se enmarca dentro de la exposición "El peso del aire". Una muestra que cuenta con una serie de fotografías de Michael Kenna, autor que se confiesa influenciado por la cultura oriental, en especial por la japonesa. El precio de las entradas es de quince euros y sin duda la velada se presenta como una ocasión para acercarse a una cultura que, para muchos, constituye una de las más singulares del planeta. La Fundación Museo Evaristo Valle, además, logra con citas como la del sábado avanzar en su camino hacia la diferenciación en la oferta cultural museística asturiana, en cuya programación lleva años tiniendo un peso importante la música.

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