María Antonia Rouget Panizo ya no aguanta más. Regenta un bar en San Juan de Nieva, frente a la zona de descargas del Puerto de Avilés, y asegura que los olores, el polvillo de carbón o el clinker que sale del Puerto lleva años afectando a su negocio y a su salud. Por eso ayer se plantó en el cuartel de la Guardia Civil de Salinas para presentar una denuncia formal. Asegura que ya se lo ha trasladado en muchas ocasiones al Seprona sin resultados. En la imagen aparece mostrando unos platos manchados por el carbón.