Rutas BTT

Asturcones por Ándara

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Somiedo - Asturias

Dar la vuelta al hermoso macizo en la zona oriental de los Picos de Europa es todo un periplo cargado de historia montañera y minera que requiere al mismo tiempo paciencia y forma física

Oviedo, Víctor GUERRA
No se asusten ustedes, queridos lectores, no es que los tribales caballos astures se hayan ido a los Mons Vindius, sino que los ciclistas de Asturcón BTT están preparando su 19.ª Vuelta a la cordillera Cantábrica. Para este año se ha propuesto como punto de partida para los 300 participantes que normalmente acuden a tal aventura, que tendrá como escenario el Macizo Oriental de los Picos de Europa o Ándara.
Es éste un macizo pequeño, tal vez menos colosal que sus hermanos calizos, el Cornión y el Central. Pero a diferencia de éstos, su morfología permitió que en el siglo XIX le sangraran sus profundas venas polifacéticos ingenieros que buscaban su particular Eldorado. Para lo cual abrieron caminos y tajaduras que hoy podemos recorrer los ciclistas de montaña.
Tiene este macizo montañoso de solitaria belleza, que juega con fronteras y paisajes, la singularidad de ofrecernos una de las más bellas rutas que se dan en los Picos de Europa. Un macizo que se deja recorrer en toda su extensión, ofreciéndonos parajes desconocidos e inquietantes y con abundante infraestructura de sendas, caminos y pistas, todo un entramado caminero que nos permite rodarlo pegados a la falda de sus cumbres sin apenas pisar asfalto.
La ruta parte en esta XIX Edición de la Travesía de la Cordillera Cantábrica de la villa de Potes, capital del Valle de La Liébana, la cual nos da en esta ocasión cobijo a los numerosos ciclistas que en septiembre se internarán por los vericuetos del Macizo Oriental.
Algunos miembros de Asturcón BTT eran de la opinión, junto con algunos amigos ciclistas de Cantabria, que lo mejor para abordar la ruta era hacerlo en sentido contrario a la agujas del reloj, o sea de Potes ir hacia el Collado de Pelea, subir luego de Bejes dirección a Sotres y así hasta desembocar en Potes.
Me tocó la tarea de hacer el llamado libro de ruta y como uno ya lleva años en esta tralla del Mountain Bike, y hace tiempo que dejé de ser tomista y forofo de San Agustín, me incliné por abordar la ruta saliendo desde Potes hacia Mogrovejo acompañado de Paco (Chavolos), Carlos Cohelo, César Lafuente y Fabián. Mientras, un nutrido grupo comprobaba en sus piernas la dureza de rodarlo en sentido inverso. En ese nutrido grupo estaban Vega, Fran, y Fran Duarte (Bicis-Meta), Rubén, Manu y Dani.
El primer grupo salió carretera adelante hasta al aldea de Los Llanos, donde un giro a la derecha permitió subir hacia la noble villa de Mogrovejo (56 metros de altitud y 10 km. de Potes). Atrás quedaba el asfalto y ahora nos tocaba a todos, yo incluido, subir hacia Aliva. El camino no tiene mucha pérdida, pues está marcado, malamente, como el PR 22 del Parque Nacional de Picos de Europa. Sus marcas nos ayudan a ir hilando las durísimas rampas que desde Mogrovejo arrancan hacia la Peña Oviedo.
El arranque de la ruta se hace al pie de la medieval torre del Palacio, cuyo trazado ya nos anuncia los que nos espera: durísimos repechos, en algunos de los cuales hube de echar pie a tierra, mientras mis acompañantes subían sobrados por los rampones lebaniegos. Pero no era cuestión de entregar alma y esfuerzo, pues restaban aún muchos kilómetros y muchos metros que ascender.
Tras una hora de duro pedaleo arribamos a las inmediaciones de Peña Oviedo, con unos 1.000 m de altitud ganados a base de paellera (32 dientes) y plato pequeño. Desde la Peña de Oviedo ganar las Portillas del Boquejón a través de los llamados puertos de Pembes ya fue otro cantar, pues las rampas son más suaves y éstas se alternaban con zonas semillanas que permitían rodar cómodamente y hasta meter plato mediano.
Fue una pena, aunque relativa. La densa niebla que había en la zona no nos permitía contemplar los bellos parajes lebaniegos, pero en cambio ese clima nos permitía subir más o menos frescos.
Pronto ganamos las Portillas del Boquejón (19 km y 2:30 horas de ruta) y, siguiendo con la tónica al uso, seguimos ascendiendo, dejando el ramal de la izquierda que baja a Espinama y tomando ya no el PR 22, sino el GR 203, que nos ayuda a guiarnos en la ruta. Se deja en la subida el sendero de la Virgen de las Nieves (Campomenor) y se toma la segunda bifurcación para ir a la Lomba del Toro, aunque preferí seguir subiendo hasta el montículo donde se ubica el Hotel de Aliva (23 km).
No merece la pena, pues ahora la ruta por la morrena está cerrada de cara a su posible recuperación, por lo cual en el segundo desvío marcado con la bandas blancas y rojas es el que debemos tomar en dirección al empalme que baja del hotel, ahorrándonos unos 200 metros de desnivel.
Una vez en la gran columna que supone la Morrena de La Lomba del Toro, no resta nada más que bajar por la amplia pista, que en un santiamén cruza La Raya y la Vega de Piedra Lle en busca de las revueltas de Vau Juniello. En ese lugar tomamos contacto con la Riega del Duje, para con más calma, desde Las Vegas de Sotres, pedalear por la llana pista que nos lleva hasta las Invernales de Texu, cruzando de este modo las praderas de Fernandiello y Fresnidiello.
El repecho desde los invernales del Texu hasta entroncar con la carretera que sube de Arenas de Cabrales y la subida hacia Sotres se hace dura, pues no en vano estamos en los 32 km de ruta y con una buena porción de metros ascendidos. Sotres es el pueblo más alto de los Picos de Europa, (1.050 m). Desde el centro del pueblo enfila la carretera que va hacia Tresviso. Fuertes repechos nos esperan nada más salir, con lo cual es aconsejable no enfriar mucho antes de atacar tales subidas. Aunque hay alternativas para poder pisar menos asfalto, lo cierto es casi que no cunde.
Rebasamos los invernales de La Caballar tras un durísimo ascenso y seguimos hacia el Jito de Escarandi, (36 km). El asfalto ahora da paso a los firmes de tierra; a nuestra derecha nacen dos pistas, una en subida que va hacia El Casetón de Ándara en subida, y la nuestra que se echa valle abajo hacia El Vado de Lobos.
En este punto nos encontramos con los del grupo «tomista», que vienen desmayados y aún les queda ruta de madre. Para nosotros comienza uno de los tramos más bonitos del recorrido, con un hermoso descenso que más adelante se suaviza para sorprendernos con parajes como el tramo que va desde la Majada de la Llama hasta los Hornos del Doblillo. Esta parte de la ruta es una de las más bonitas de Asturias. Muy ciclable y con panorámicas impresionantes tanto sobre Tresviso como de las laderas que caen desde el Macondíu hasta nosotros.
En El Doblillo, antigua zona de hornos mineros, nos dejamos caer por la hormigonada pista que baja como una flecha a través de revueltas como la Sotarraña y sin pérdida llegamos a Bejes. Antes cruzábamos hacia el Collado de Pelea desde la pista de la Mina de la Aurora; ahora, con la nueva reglamentación del parque nacional, lo obligado es bajar hasta Bejes, un descenso que se puede convertir en una bajada «kamikaze».
En Bejes se entronca con la pista hormigonada que baja a Quintana, pero antes nos desviamos a la derecha por la canal hormigonada que sube a la vereda del río Corvera hacia el Collado de Pelea, la cual presenta sus buenos repechos. Mis compañeros suben a toda pastilla; uno ya no está para tanto trote y salva los casi tres kilómetros en unos 40 minutos hasta llegar al Collado de Pelea, donde me esperan ateridos Paco Jiménez, Carlos Coehlo y Fabián.
Las horas y las subidas pesan, pero ya está todo casi concluido. Bajamos a Cabañes para tomar el GR 71 que ya busca el Camino de Santo Toribio en dirección a Pembes y ya por caminos reales venidos a menos bajamos hasta la capilla de San Francisco, en Castro, ya en plena vega lebaniega. Un camino que se abre paso por Goarmaño hacia Potes, por en medio de una extensa pradería. Lo cual relaja bastante después de la dura jornada de pedadeo por las tierras astur-cántabras.

Tipo de ruta: Circular.
Salida y llegada: Potes (Cantabria).
Longitud: 64 kilómetros.
Horario: 6 horas.
Desnivel de ascenso: 2.729 metros.
Desnivel de descenso: 2.534 metros.

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