Rutas BTT

De la casería al polígono industrial

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Llanera - Asturias

Un retorno a los orígenes con un recorrido cicloturista por las carreteras de Llanera, Lugones y Colloto

Oviedo, Víctor GUERRA
En estos días de lluvia y de mucha desidia por embarrarme, me apetecía volver a tomar contacto con los orígenes ciclistas, retomando esa interesante actividad que no acaba de tomar vuelo, y sigue siendo muy minoritaria, el cicloturismo como el que practica el grupo o peña Tronchacadenas de Gijón.
La suya es una actividad que se sitúa entre ese cicloturismo seudocompetitivo que tanta presencia tiene en Asturias y que representan cientos de peñas ciclistas que ruedan a diario por esta compleja orografía asturiana y la actividad ciclomontañera que cada vez tiene más adeptos y toda una panoplia de recorridos. Entre esos dos extremos, y ya desde hace casi veinte años, Carlos García Alcalde realiza desde Tronchacadenas toda una labor para el cicloturismo de alforja o el paseo en bicicleta, de forma autónoma, o utilizando otros medios como los transportes públicos para los acercamientos.
Es toda una presencia semanal la de este tipo de cicloturismo, que recorre nuestras carreteras en suaves trayectos muy aptos para aquellos que teniendo unas mínimas condiciones físicas quieren descubrir el paisaje y el paisanaje desde este peculiar vehículo que es la bicicleta y desde esta singular actividad que es el cicloturismo de alforjas.
Bajo estas consideraciones, nos juntamos el sábado un pequeño grupo, compuesto, en un principio, por Carlos García Alcalde, Manolo Fuertes, del Orfeón Gijonés, el viajero y maduro Toni y el que suscribe, que tomamos un tren de Renfe en Gijón para trasladarnos hasta Lugo de Llanera, donde nos esperaban Covadonga y María José, nuestras guías para un pequeño paseo de 23 kilómetros por las carreteritas de Lugo de Llanera, Lugones y Colloto. £Lo que han cambiado las cosas! Las facilidades para llevar la bici en tren, las facilidades y ventajas del bono de Consorcio Transporte de Asturias y que las mujeres lleven rutas de cicloturismo ya es todo un avance social.
En menos de media hora nos encontrábamos todos en Lugo de Llanera para afrontar un retorcido recorrido por todas estas zonas que se alternan entre los rincones típicos de asturianía y la omnipresencia de los polígonos industriales. De esta forma, salimos de Lugo de Llanera, la «Lucus Asturum» romana, a cuyas reminiscencias no se ha levantado en la zona ni un simple recordatorio. En otras latitudes el viajero encontraría a cada paso recordatorio de esas lejanas identidades.
Salimos a la carretera AS-241, cruzando Lugo de Llanera, para doblar sobre la Ll-3 hacia el polígono de Silvota, que vamos atravesando en animada charla sobre lo poco adecuado de todos estos contornos para el uso de la bicicleta a pesar de lo llano. El tráfico también ha cambiado, pues nos respeta, aunque siempre hay algún desmelenado.
Atravesado el polígono de Silvota, pasamos por debajo de los nudos viarios camino de La Venta del Gallo, dando un quiebro para pasar por delante del Colegio de Lugones y entrar ya con 5,6 kilómetros en la desconocida finca Santa Bárbara, que presenta unos recorridos de tierra tipo senda fluvial que a estas horas de la mañana están prácticamente desiertos. La finca es una delicia en plena recuperación que a buen seguro que formará parte del parque periurbano del Naranco como una de sus puertas más importantes.
Una pequeña bajada y dejamos la senda perimetral para girar a la derecha paralelos a la vía del tren y pasar bajo ésta para encontrarnos con un desconocido Río Nora, que baja bravío y rompedor.
Los caminos de servicio nos permiten en franca combinación llegar hasta el Puente Viejo de Lugones, que otros denominan como de factura romana. Estamos a la altura del kilómetro 7,5.
El pequeño grupo sigue dando pedal de forma tranquila, pues los caminos y carreteras locales nos permiten rodar sin problema alguno y además ésa es la esencia del cicloturismo de alforjas, disfrutar del paisaje y de la compañía. Pasamos por encima del Puente Viejo y seguimos por la otra orilla aguas arriba.
Cruzamos el polígono del Nora dejando atrás viejas estampas de caseríos asturianos carcomidos por la era industrial y la presión urbanística. Nos damos de bruces con la carretera AS-18 a la altura del puente La Corredoria para irnos por este eje asfaltado unos metros y meternos en dirección al monasterio del Císter por entre La Torre y la Meredal. Este tramo se tercia bonito, seguimos por las laderas del Nora hasta concluir por debajo de la A-66 en los nuevos trazados de sendas que esperemos que en unos años formen un gran tejido de infraestructuras para recorridos en bici o andando.
A los foráneos, acostumbrados a las vistas de Ikea desde el coche, nos sorprende poder llegar de esta manera tan fácil y encantadora como es hacerlo en bicicleta. Cruzamos el sendero del Gatu, por unos rincones precisos por medio de la ería que se abre entre el Argayosu y Felgueres, y desembocamos en Santa Eulalia de Colloto, donde nos tomamos un café caliente en Casa Leonor a eso de los 13 kilómetros.
La tertulia de cicloturistas pasa de los temas profesionales a los personales, de las viejas usanzas usúreas de la banca al eminente viaje a Cuba de Fuertes y el Orfeón Gijonés, todo en un batiburrillo de opiniones e impresiones al calor del aromático café que nos devuelve a la realidad de tener que pedalear de nuevo por las carreteritas de Colloto.
La ubicación geográfica se rebela, pues de pronto no sé dónde estoy, para encontrarme con los viejos hitos iconográficos de la historia cervecera asturiana, los restos de la fábrica del Águila Negra de Colloto, cuyo entorno podía haber dado para un buen desarrollo urbanístico de vanguardia con las viejas instalaciones cerveceras como icono cultural y arquitectónico, pero la piqueta se lo va comiendo todo y los trabajos de integración en esta Asturias nuestra dejan mucho que desear.
En Colloto, para romper el ritmo, nuestra guía nos lleva hasta la iglesia de Granda de Siero, teniendo que afrontar unos pequeños repechos que a Carlos le parecen duras cuestas. Tenía que ver nuestras rutas de BTT y los repechos que nos presenta el personal trazador de recorridos.
Es una pena que desde el promontorio de la iglesia de San Pedro y su cementerio carcomido de símbolos funerarios plastificados no nos dejen ver lo que fue el desarrollo de esta zona tan característica a caballo entre Siero y Oviedo.
Desde la iglesia, una leve bajada nos lleva de nuevo hasta la N634. Despedimos a nuestras anfitrionas y nos vamos los caballeros andantes del cicloturismo hacia la estación de Renfe de Lugones, donde se da por concluida esta pequeña ruta de unos 23 kilómetros, ideal para hacer con críos que se quieran iniciar en este arte y forma de vida del cicloturismo. Espero que esta sugerencia resulte atractiva, aunque signifique dar un salto cualitativo en el tipo de rutas.

Tipo de ruta: circular
Recorrido:Lugo de Llanera-polígono de Silvota-Venta del Gallo-Puente Viejo-Argayoso-Colloto-Castañera-Granda-Lugones.
Longitud: 23 kilómetros.
Duración: 3 horas

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