Rutas BTT

Experimentando sensaciones en Ponga

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Ponga - Asturias

Recorrido por la dura ruta que será escenario de la XVII Travesía de la cordillera Cantábrica

Oviedo, Víctor GUERRA
En el concejo de Ponga, una dura ruta de 51 kilómetros será el escenario de la XVII Travesía de la cordillera Cantábrica, que todos los años organiza el grupo Asturcón BTT. Se sale del puerto del Pontón para seguir por el viejo trazado de la carretera, ya en desuso, que hoy presenta un tapizado manto verde que la cubre por completo y que va valle abajo hasta desembocar de nuevo en la nacional 637.
Unos kilómetros más abajo, tras haber pasado por detrás del caserío y ermita del Pontón y rodar unos kilómetros por esta N637, nos desviamos a la derecha para entrar por detrás de otro caserío, el de Retuerto, y tomar un camino que por detrás se abre paso entre la carretera y el río, para, aún en bajada, buscar el ramal asfaltado que entra en el pueblo leonés de Retuerto (5,85 kilómetros y 1.279 metros de altitud).
Unas pedaladas nos separan del núcleo del pueblo, dirigiéndonos directamente a la fuente que preside todo el poblamiento y a cuyos pies nace, a mano izquierda, el camino que se coge en dirección al collado de la Giesta, marcado como PR 21, Mirda-Rabanal.
El grupito de asturcones vamos rodando a nuestro aire, algunos trabando ya lo que será el rutómetro de la posible ruta de la travesía y otros disfrutando de una espléndida ruta cuya sugerencia viene de la mano de Javier Gómez. César Lafuente, alias «El Abuelo», lleva de cabeza a Carlos Fierros, Morcín, Franín, Granda, Chus y, cerrando el grupito, Alperi y el señor Paco «Chabolos», con su singular bicicleta y metido en su trascendente aire místico durante buena parte de la ruta.
De esta guisa afrontamos la subida desde Retuerto, que se hace amable, y nos vamos a los altos desarrollos casi por inercia, aunque pronto nos pedirá el trazado meter todo el desarrollo (paellera y plato pequeño) para poder acometer con suerte y destreza los tres o cuatro rampones que nos presenta el recorrido.
Pasado el collado de Giesta, de 1.348 metros, topamos con un desvío señalizado, punto en el que se puede acortar la ruta por Risueco, aunque nosotros optamos por tomar la larga, subir por la ladera del monte del Corro, bajar por el valle de Rabanal y subir por el de Mirta, lo cual permite alargar la ruta unos kilómetros con bellas bajadas y ciclar por los amplios valles buroneses.
Una vez en la zona alta de la pista, llega un tramo en descenso y no hay que despistarse mucho, puesto que hay que dejar el camino amplio para girar a la derecha y entrar en un denso hayedo con un sendero que zigzaguea en bajada. Ya en el fondo del «plateáu», al pairo de la riega Rabanal, ciclamos por los caminos y pistas que se abren a la par del hayedo, por zonas planas camino de Burón (8,2 km).
La aldea de Burón queda fuera de nuestras intenciones, pues, habiendo entroncado con la carretera N-635, seguimos por ella para desviarnos al kilómetro hacia la derecha y tomar el camino que se abre al valle que riega el río Murias.
Superados unos primeros kilómetros sin problemas, será a partir del 14,94 cuando la ruta, tras rodar por una zona abierta e introducirnos en el hayedo, se torne dura. El camino, señalizado como PR-22, ataca de frente el farallón de los Quemados. Y así íbamos ya algunos, pues la pendiente del 32 por ciento de algunos repechos hizo poner pie en tierra a más de uno. Una vez a la altura de Risueco, ante una torreta de observación de aves, a los 17,3 km, con dos horas de pedaleo, se vira hacia la izquierda, en principio por zonas muy claras en cuanto al trazado, pero después el sendero se pierde por entre la vegetación. Es preciso estar atentos para tomar la vereda buena, ya que la señalización, carcomida por el sol, no ayuda mucho. Alcanzamos la bajada y, bordeando el canto las Joyas, nos lanzamos buscando la paz y el agua de Polvoredo.
Cada uno va bajando a su aire hacia el pueblo de Polvoredo, que dista del punto de comienzo unos 22,8 km. Salimos de Polvoredo en dirección oeste tomando una pista que sale paralela al río hacia la majada de Campos María, ciclando por zonas más o menos llanas, pero vamos subiendo y rodando a más de 1.300 metros de altitud, lo que va afectando a nuestras fuerzas. Obviamos un punto de desvío hacia La Uña para seguir pista adelante hacia el marcado puerto de la Fonfría, subida que tras dejar el corral de ganado de Majadas Viejas se pone dura hasta coronar el citado puerto, con un manantial que hace honor al nombre del puerto.
Ahora, el recorrido presenta espacios más abiertos y con los trazados menos visibles. Evitamos bajar a las praderías más ciclables, pero con pérdida de desniveles, para seguir por la mitad de la ladera y desembocar en la canal del Focicu y la fuente El Aire, zonas muy trialeras que nos dejan poco espacio para maniobras y filigranas betetistas. Cada uno baja como puede, los de las trotonas integrales más cómodos y los de la BTT rígidas con dolor de vértebras. Finalmente, desembocamos en Llandanín, explanada en la cual se sitúa la ermita de Arcenorio (34,2 km). Ahora queda por delante ganar, a través del estrecho paso que deja la riega de Ruagín, las casamatas de la guerra civil del collado de la Guaranga. La situación por estos lares se hace divertida, con zonas rápidas con tramos técnicos. Enseño el estilo Durango a Nespral y me repliego a la hora de coronar la Guaranga, que algunos hacemos a pie con la trotona de la mano.
A partir de este peculiar collado, los trazados a base de cómodas pistas hasta Les Bedules son una bendición para nuestros fatigados perniles, que han sufrido y han de sufrir, camino de Granceno, una cómoda pero larga subida que nos deja en la planicie de Granceno (43,1 km), que da acceso a Vívoli por los Andamios o a Les Bedules. Optamos por seguir hacia San Juan de Beleño.
En Les Bedules (47,7 km), donde los caminos se bifurcan, abandonamos el hormigón para adentrarnos en los desvencijados caminos de La Bastida, que nos permiten llegar a San Juan de Beleño a base de saltos y triales para diversión del personal ciclista. Una ruta dura que en septiembre será el escenario de la XVII Travesía de la cordillera Cantábrica, que cada año pone en pie Asturcón BTT.

Tipo de ruta: Lineal.
Punto de salida: Puerto del Pontón.
Punto de llegada: San Juan de Beleño.
Longitud: 51 kilómetros.
Duración: 7 horas.
Puntos de paso: Retuerto, Burón, Polvoredo, Arcenorio, Las Bedules.
Desnivel acumulado de ascenso: 1.870 metros.
Desnivel acumulado de descenso: 2.111 metros

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