Rutas BTT

Por las solaneras del oso (II)

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Cangas del Narcea - Asturias

Segunda etapa del recorrido por el GR 203, de Gedrez a Cangas del Narcea por la sierra del Pando

Víctor GUERRA
El GR 203 es un gran bucle ciclo-caminante que baja del puerto de Leitariegos hacia Cangas del Narcea.

En Corias da la vuelta para virar hacia el oeste rumbo al Pozo de las Mujeres Muertas, subir por el río Ibias arriba hacia el puerto de Cerredo y de ahí de nuevo hacia Leitariegos. Tiene también un trazado en diagonal que une el bucle que sale de Albanceña para ir hasta Rañadoiro, teniendo como zona de encuentro la localidad de Gedrez, pues desde aquí sale otro ramal que va directo a Cangas del Narcea.

Es este último el que nos interesaba ciclar. Se pueden unir más etapas, pero dadas las bajas temperaturas de estos días consideramos que era bueno salir con buena temperatura y ciclar por las altas cordales antes de que el sol cayese por el horizonte. Así nos plantamos en Gedrez a eso de las diez de la mañana con la intención, dada la bonanza del día, de dar cuenta de la segunda etapa de este GR 203: Gedrez-TrasmonteCangas del Narcea. Salimos de Gedrez, a la altura de la fuente-lavadero donde se halla el panel de inicio de la etapa, y como ya es costumbre lo hacemos ya en subida constante y permanente, eso sí, en esta ocasión por asfalto, rumbo a Piedrafita. Un poco antes de llegar se encontrará un ramal del GR que va hacia Eiros-Moal, pero nosotros seguimos carretera adelante, tomando altura sobre el valle.

Llegados a Piedrafita, pasamos por la ermita de San Cristóbal en dirección a Jalón y de ahí de nuevo en subida hacia el collado que corona la carretera sobre la mina de antracita Rosita, a la cual llegamos mediante un atajo que nos depara el GR por firmes de tierra.

A los tres kilómetros y doscientos metros coronamos el collado, donde encontramos a los cazadores de jabalí apostados en plácida espera. Pronto nos echamos carretera abajo, probando la fría dulzura de las heladas, para de nuevo salir al sol camino del pueblo de Riotorno, al que se llega pronto, para proseguir hacia El Collado, en cuyo punto el asfalto deja paso a los firmes de grava para de esta manera bajar a la excavación minera ya en desuso de Gillón, enclavada en lo más hondo del valle.

Lo cierto es que la ruta no es muy bonita y betetera, pero debe ser el recorrido adecuado para poder llegar a Trasmonte, hacia donde nos dirigimos tras salir como postas de la frialdad del valle. Es fácil imaginar las labores mineras invernales en medio de estos fríos de helada tras helada.

Enfilamos la subida por una amplia pista de tierra que presenta algún que otro tramo de apretar el sillín y estrujar el desarrollo.

Chus Toyos va dando la cantinela con un ruidillo extraño en su trotona y Leopoldo Figueiras, «Polchi», está pletórico en su primera salida con gente de Asturcón.
Llegamos a Trasmonte con unos doce kilómetros rodados y con una sensación un tanto insípida con respecto a lo que va de ruta, aunque sabemos por las indicaciones de Antonio Alba, autor del libro-rutómetro, que lo mejor está por llegar.

De Trasmonte se sale, como no podía ser menos, por lo más empinado camino de la ermita de la Magdalena. La impresionante subida nos deja ante un paraje curioso. El vandalismo ha hecho trizas el panel de inicio de la ruta, que tiene las flechas de indicación direccional reventadas.

El ventisquero collado del Campo de la Magdalena, donde se sitúan la ermita y la fuente, nos permite un descanso acompañado por la placidez de la contemplación de lo impresionante que es este concejo, con sus cordales abiertas y sus valles profundos con laderas donde el oso debe de agostear a su gusto. Reemprendemos la marcha por la cordal arriba, virando en dirección al Noroeste. Aunque las flechas direccionales están arrancadas, las marcas de pintura con las bandas blancas y rojas ayudan a proseguir el camino en la dirección adecuada.

Subimos lentamente a lo alto de la sierra del Pando o Santerbás por La Solana para dar cuenta del promontorio del Cogochu, al lado del cual pasa el GR 203. La pista no presenta problema alguno en su seguimiento y pronto se contempla a la izquierda la laguna de Noceda, que ahora es poco más que una charca, dada la sequía otoñal.

La cumbre marca el rumbo. Por su amplia columna vertebral va la pista dando vista a los valles laterales: el de la izquierda, que sube a Rañadoiro, y el de la derecha, que va a Leitariegos. Lo soleado del día ayuda en cada parada para ir descifrando los límites de los concejos.

A la altura de la Peña la Taberna se va virando hacia el Este. Hay varios ramales a izquierda y derecha y hasta encontramos las marcas del PR de Caldevilla, pero sólo hay que seguir cumbreando a casi 1.300 metros de altitud, siguiendo las marcas blancas y rojas, que a veces se hacen de rogar o se muestran esquivas a nuestros ojos. Menos mal que hace un sol otoñal, pues por estas altitudes y al descubierto y con mal tiempo, debe de ser horroroso, y más si hay que andar buscando las señales.

Rodar por estos lares en este caso es fácil, aunque la subida hacia el pico El Cuerno hace abandonar la placidez del pedaleo que traíamos y que tan cómodo le resultaba a Polchi, que debe aflojar un poco el ritmo de cara a afrontar los duros repechos que uno tras otro presenta el trazado hasta llegar al vértice geodésico que corona El Cuerno.

Ahora se pueden ver con mayor nitidez la cuenca de CoriasCangas del Narcea y los territorios por los que circula el GR 203 camino de Las Defradas.
Tras el pico El Cuerno, queda ahora bajar hacia la capilla de San Gervasio, que marca el arranque de la bajada que se va extendiendo por el pico del Cueto y el Juego la Bola hasta el Canto de la Vega, donde una clara bifurcación que va hacia Villategil nos pone en serias dudas. Se sigue por el camino de la izquierda hacia la ermita de San Pelayo y la Peña de Rabera de Prada, donde la bajada se torna aún más pendiente.

Se trata de una bajada larga y en ocasiones algo resquebrajada y muy rápida que presenta revueltas que van dando virajes continuos para poder bajar de forma más sosegada camino de la otra ermita, en esta ocasión la de San Antonio, que ya nos pone a tiro de piedra de la capital del concejo.
La entrada es espectacular por las zonas antiguas de Cangas, recién remodeladas y en las cuales nos entretenemos haciendo alguna que otra foto y recordando cómo los compañeros de Asturcón BTT pudieron hacer esta ruta desde aquí hacia la Chauchina teniendo todo el desnivel de cara.

De este modo concluye la segunda etapa de este GR 203. Si bien es difícil que camine por estos transitados parajes el oso cantábrico, no es menos cierto que en alguna ocasión se debió de solazar por ellos. En la próxima entrega rodaremos por la zona de Muniellos.

Tipo de ruta: Lineal.
Punto de salida: Gedrez.
Punto de llegada: Cangas del Narcea.
Puntos del recorrido: Rio-torno-Jalón-Trasmonte-Pico El Cuerno.
Longitud: 35 kilómetros.
Desnivel acumulado de ascenso: 1.279 metros.
Desnivel acumulado de descenso: 1.666 metros.
Horario: 5 horas

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