Lunes, 17 Febrero 2020

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La OSPA llena con su invitación musical

El auditorio de Oviedo, repleto de público, disfrutó con el concierto gratuito que la Orquesta Sinfónica del Principado ofreció como preludio de la temporada
30-09-2016 23:15
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Rossen Milanov, ayer. IRMA COLLÍN

Rossen Milanov, ayer. IRMA COLLÍN

Había mucha expectación ayer en el Auditorio Príncipe Felipe por el concierto de puertas abiertas que ofreció la Orquesta Sinfónica del Principado de Asturias (OSPA), como antesala de lo que va a ser su temporada de abono, que comenzará el 13 de octubre en el Teatro Jovellanos de Gijón. La convocatoria, gratuita, fue un verdadero éxito de público. Con todas las invitaciones agotadas desde el lunes, la sala del Auditorio estaba llena de aficionados dispuestos a disfrutar.

El programa elegido para este concierto extraordinario fue inusualmente heterogéneo en lo que a compositores y estilos se refiere, pero todos los fragmentos elegidos eran bien conocidos por el público, que se mostró entregado desde el primer momento. En la tarde de ayer pudieron escucharse también algunas de las obras que se incluyen en la temporada que está próxima a comenzar, como la obertura "Oberón" de Carl Maria von Weber o la polonesa de "Eugene Oneguin", de Tchaikovsky.''

Fue una selección de obras dinámica y atractiva, que dieron a la OSPA y a su titular, el maestro Rossen Milanov, la oportunidad de mostrar todas sus capacidades artísticas, desde los registros más líricos, en los dos movimientos que interpretaron de la suite "Peer Gynt" de Edvard Grieg. Especialmente sobrecogedor fue su versión de "La muerte de Ase", donde mostraron su lado más dramático.

La OSPA y el maestro búlgaro también hicieron gala de una brillantez magnífica en la Danza nº 5 de Brahms o el IV movimiento de la Sinfonía nº 4 "Italiana" de Mendelssohn, donde los intérpretes demostraron gran precisión y flexibilidad, y en la que destacaron los dos solistas de flauta. Por su parte, el allegro con brio de la Sinfonía nº 7 de Beethoven, constituyó la excusa perfecta para que la formación sinfónica mostrase toda su energía y potencia sonora.

La última obra fue una interpretación muy romántica, pero poderosa, del preludio de "La Revoltosa" de Chapí. Tan aplaudida que tuvieron que bisarla como propina. Quedó patente la potencialidad que tiene la orquesta para el repertorio español.

Rossen Milanov se mostró cómodo durante todo el concierto. Realizó una presentación muy amena antes de cada una de las obras. También aprovechó para invitar al público al primer concierto de la temporada.

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