Miércoles, 20 Junio 2018

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Mosaicos con firma de fama internacional

Tras la inauguración de una nueva obra, Gijón se suma a la lista de ciudades en las que Rupnik ha dejado su huella
24-06-2012 22:00
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Detalle de la sacristía en la Catedral de la Almudena. | C. A.

Detalle de la sacristía en la Catedral de la Almudena. | C. A.

L. QUIROGA
Ayer domingo, con la presencia del arzobispo Jesús Sanz Montes, se inauguró en San Pedro la capilla decorada por el jesuita Marko Ivan Rupnik junto a su equipo artístico. Los trabajos comenzaron el pasado 24 de mayo y ocupan los cinco cuerpos de la girola, la nave posterior que bordea el altar mayor y forma el ábside del recinto. Consta de ocho mosaicos de inspiración cristiana oriental. Bajo el nombre de «Panis vitae», el pan de la vida, esta capilla alberga el sagrario y se convierte en un recinto de oración en San Pedro. El uso de este espacio como capilla no es lo habitual, ya que este lugar tiende a quedar relegado a una función deambulatoria propia de la girolas. Con esta inauguración, Gijón puede presumir de aparecer en la extensa lista de ciudades en las que Rupnik y su taller han trabajado.

El artista de origen esloveno nace en el año 1954 y es en 1973 cuando ingresa en la Compañía de Jesús. Estudia Filosofía y posteriormente se inscribe en la Academia de Bellas Artes de Roma. Su ordenación como sacerdote tiene lugar en el año 1985. Es consultor del Consejo Pontificio para la Cultura, designado en 1999 por el Papa Juan Pablo II. A este cargo se le añade recientemente el de consultor del Consejo Pontificio para la Nueva Evangelización. Desde 1991 desarrolla su labor como docente en el Centro de Estudios e Investigaciones Aletti creado ese mismo año y que él mismo dirige desde 1995. El centro, con sede en la capital italiana, pretende ser un punto de encuentro entre artistas europeos inspirados por la fe cristiana. Rupnik entiende su arte como liturgia y se aleja de la dicotomía actual entre arte figurativo y abstracto. Su obra se distingue por el uso de colores intensos y puros que dan luz al conjunto. La trayectoria artística del jesuita se desarrolla principalmente en Italia junto a su taller de arte.

Son autores de los imponentes trabajos de la Capilla «Redemptoris Mater» en el Vaticano, un regalo de los cardenales al Papa Juan Pablo II por la celebración del 50 aniversario de su ordenación sacerdotal. Este proyecto comienza en el año 1996 y culmina tres años más tarde. Esta capilla ha sido descrita como un diálogo entre Oriente y Occidente, uno de los puntos sobre los que gira la filosofía del Centro Aletti. Obras como ésta le han hecho ganarse a Rupnik el sobrenombre de «Miguel Ángel del siglo XXI». Fuera de la capital italiana pueden observarse obras suyas en ciudades como Milán o Verona.

Dentro del continente europeo destacan sus obras en Fátima y Lourdes. En la ciudad lusa se encarga de realizar el nuevo santuario de la Santísima Trinidad de Fátima, una creación en forma de mosaico cuyo hilo conductor es el Apocalipsis de San Juan. En ella destaca el uso de la luz como tema dominante gracias a la utilización del oro. En Lourdes ejecuta la decoración exterior de la basílica del Rosario. Una vez más consigue que la fachada de este edificio llame la atención por la energía de sus colores. En su país natal sus trabajos se reparten por toda la geografía eslovena, aunque varios se encuentran agrupados en la capital, Liubliana. Rupnik traspasa fronteras no sólo dentro de Europa, su arte llega hasta el continente asiático y el americano, estando presente en países como Líbano, Siria o Estados Unidos.

Su obra en España se concentra en Madrid, aunque también es posible contemplarla en otras partes del país como Valladolid (Centro hospitalario Benito Menni), Tenerife (Sede del Obispado), Betanzos (Centro Pai Menni) y Zaragoza (Iglesia de Santa María). En la capital son conocidos sus trabajos en la Catedral de la Almudena. Su colaboración comienza en 2005 con la decoración de la Sacristía, donde trata el tema de la liturgia.

Tan sólo un año más tarde se le encarga el proyecto de la Sala Capitular, en la cual aborda la escena de la transfiguración. Por último, en junio de 2011 concluye su obra en la Almudena con la capilla del Santísimo, cuyo mayor interés reside en el sagrario colocado en la torre eucarística. Sus creaciones están también presentes en la capilla de la Conferencia Episcopal. Además de artista y docente, Rupnik es autor de numerosos libros de temática religiosa, algunos de ellos también publicados en español.

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