Rutas y excursiones

La peña El Casar

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Caso - Asturias

Conocida como La Conyonada, el alto es un dominante bloque calizo que asoma al valle del Nalón por su vertiginosa ladera septentrional
 

Gijón, Ángel FERNÁNDEZ ORTEGA


La peña El Casar, de 1.415 metros de altitud, conocida por los lugareños como La Conyonada, es un dominante bloque calizo que se asoma al valle del Nalón por su vertiginosa ladera septentrional. La fragosa orografía constituye el último bastión del cordal de La Verde, extensa serranía que se adentra en las entrañas del valle desde la Canalina, que es un relevante lugar ubicado en el corazón del parque natural de Redes y próximo a la cordillera Cantábrica.


Esta peña, vista desde cualquier posición del valle, se asemeja a un inmaculado pedestal que emerge violentamente en medio de una densa masa arbórea que lo cubre por casi todo su perímetro septentrional.


Por la vertiente meridional, las numerosas brañas y praderías engalanan esta montaña que, junto al resto de sus virtudes paisajísticas, constituye uno de los rincones más bellos y soberanos de la naturaleza casina.


Vamos a penetrar en la misma teniendo en cuenta que el tramo comprendido entre Les Llanes y la mina abandonada discurre por zona de uso restringido, lo que requiere el permiso correspondiente de la dirección del parque natural de Redes. Nos dirigimos a la conquista de esta quebrada pero fácil montaña por una de las vías de aproximación menos común de todas. Lo haremos mostrando un gran respeto hacia estos valores naturales que ofrece nuestra tierra.


El caserío de Les Llanes (548 metros), situado en el desvío que surge del km 53,5 de la carretera AS-17 Avilés-puerto de Tarna, es el punto de arranque de este interesante itinerario montañero.


Les Llanes es un bonito lugar que se integra perfectamente en medio de un atormentado y bravío paisaje del alto Nalón. Tal es la estrechez de su foz, que el río a horadado en el transcurso de los milenios una gran oquedad, conocida como la cueva Deboyu, (recientemente declarada Monumento Natural), recorriéndola interiormente durante una longitud total de 115 metros.


Frente al caserío de Les Llanes desemboca el río de La Viciella, valle que vamos a recorrer en todo su desarrollo, por lo cual lo iniciamos tomando la pista de tierra que arranca a la derecha de la carretera. De inmediato encontramos un desvío que va en dirección hacia las instalaciones de una mina de carbón abandonada. Soslayando esta variante por la derecha del barranco, vamos profundizando valle arriba, pasando al poco tiempo hacia la margen izquierda de este arroyo, aún inexistente en su curso bajo al descender sumido bajo grandes peñascos.


Más adelante la pista desaparece tras franquear una portilla metálica en dirección a una finca privada. La ruta discurre a partir de aquípor la angostura del valle y siguiendo el camino original que, empedrado todo él, mantiene una sostenida ascensión. Más arriba, un roble de grandes dimensiones situado al pie del camino sobresale en medio de un paraje cerrado por una colosal fortaleza pétrea y tapizado por un variopinto bosque de árboles autóctonos. Los cerrados parajes prosiguen por la hendidura de este singular tajo denominado Foz del Cebatón.


Al poco tiempo nos daremos de bruces con una estratégica fuente y una especie de cobijo con techumbre (media hora de marcha y 1,3 km de recorrido) que los nativos denominan Prau Redondu. La fuente y el cobertizo que se sitúan a la izquierda del camino constituyen una de las obligadas paradas para reponer las fuerzas.
Retomando la ruta seguimos avanzando con la progresiva remontada siguiendo el marcado camino que lleva el añadido de unas manchas de pintura roja que nos sirven de orientación.


Metidos de lleno en la foz, de nuevo cambiamos de margen pasando a la derecha del valle en sentido de la marcha, atravesando un rústico puente de piedras y cemento. En este tramo la frondosidad del bosque es tan profunda que nos cubre todo el horizonte visual, cerrado aún más por los espolones del Crestón de Les Texeres, por un lado, y la Peña Blanca, por el opuesto. La densa vegetación cuelga de las verticalidades de la peña, aprovechando las numerosas repisas de la misma, a manera de adornos florales. Un poco más adelante, y tras el franqueo de un cierre de madera, el camino se convierte en una pista de tierra. Por ella llaneamos un corto trecho hasta situarnos a la entrada o en el umbral de una amplia y herbosa cubeta donde se localiza la majada de La Viciella (1 hora y 2,5 km de recorrido). Varias cabañas, algunas abandonadas, se desparraman por este abierto espacio, que está cercado por los declives del Porrón de Bustiellu, La Cerra y El Casar. De La Viciella se arranca desde las primeras cabañas hacia la derecha, siguiendo la pista de tierra que gana altura con rapidez por medio de amplias y sucesivas revueltas. Superadas éstas, nos presentamos en el panorámico collado de Les Fuexes (1.070 metros), majada y encrucijada de pistas donde culmina la parte más dura de la ascensión (1 hora y 30 minutos y 3,6 km de recorrido).


En Les Fuexes variamos nuestro rumbo hacia el Oriente, siguiendo la traza de la pista que más adelante faldea de manera ondulante la loma de La Cerra, ligeramente escorados hacia la vertiente del valle de La Felguerina. Cruzaremos por la mullida campera de La Cerra, donde las huellas de la pista se pierden ocasionalmente para después proseguir entre prados cerrados hasta Braña (2 horas y 5 km de recorrido). Esta mágica majada casina se recorta bajo el promontorio de La Gallera en la base misma del pico El Cuervu.


Cabañas adornadas con ejemplares de fresnos y un abrevadero sin agua marcan las distancias en cuanto a belleza con las anteriores majadas que hemos visto en esta ruta. Ligeramente apartados del abrevadero y siguiendo el curso de una presa de agua que procede del costado oriental del valle, se emplaza la fuente La Friona, rico manantial de aguas muy frías, lo que origina su topónimo.


Proseguimos desde Braña, adonde llega el camino antiguo de La Felguerina, hacia el promontorio superior, donde retomamos la pista que con ligera subida nos conduce a la Collaína de Belerda, donde se bifurcan sendas pistas en dirección a La Gallera y hacia Belerda. Allímismo hemos de variar de nuevo el rumbo, en esta ocasión hacia el Norte, tomando una senda que va salvando la plácida loma de Incós hasta arrimarnos a los contrafuertes calizos de la peña. Varios senderos divagan por esa vertiente y por cualquiera de los mismos nos aproximaremos hacia los contrafuertes orientales, en donde se sitúa la cima principal de El Casar (3 horas y 7 km de recorrido).

RECORRIDO: Les Llanes (parque natural de Redes), Foz del Cebatón, collado de Les Fuexes y El Casar.
DURACIÓN: 5 horas, ida y vuelta.
DISTANCIA: 14 kilómetros.
DESNIVEL: 855 metros en ascenso.
DIFICULTAD: Media.

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